Mucho se ha hablado y se habla sobre la lateralidad cruzada. Según diversos profesionales no influye para nada en el aprendizaje escolar y no hay que tenerla en cuenta. Según otros puede ser incluso una ventaja en ciertos deportes…

 

Pero ¿Qué es esto de la lateralidad cruzada? ¿Significa que mi hijo tiene alguna alteración neurológica? Tranquilidad… vamos poco a poco.

Como ya he dicho en más ocasiones, lo ideal es que la lateralidad se asiente de forma clara y eficiente según su tendencia natural determinada genéticamente. Esto dará lugar a un niño diestro o zurdo. Hasta aquí todos de acuerdo.

Pero en muchos casos, tanto factores externos como internos, pueden desviar este correcto afianzamiento de la lateralidad y encontrarnos con un caso de lateralidad cruzada, por ejemplo.

El ser humano está formado por un sistema doble de órganos dividido a través de la línea media corporal (tenemos dos ojos, dos orejas, dos manos, dos agujeros de la nariz…incluso la boca embriológicamente también es doble, y cierto es que la funcionabilidad de cada lado de la boca en la masticación es diferente). Al grano, que me desvío.

¿Pero entonces qué es una lateralidad normal?

“Entendemos la lateralidad como una distribución ordenada de funciones, no de forma absoluta ya que no existe un hemisferio cerebral que se considere dominante para todo. Hay un hemisferio que actúa como referencial.”  Jorge Ferré.

Esto hace que, ante una respuesta al medio externo, nuestro cerebro ha de decidir con qué lado del cuerpo tiene que actuar en determinado momento y así es como se van formando las dominancias corporales (explicado de forma sencilla).

Si las dominancias se establecen de forma homogénea, es decir, que domina claramente un mismo lado del cuerpo (diestro o zurdo de mano, ojo, oído y pie) podemos hablar de una lateralidad bien establecida, sea diestra o zurda. En este caso la información entra y sale desde el hemisferio referencial de forma ordenada y rápida.

Pero cuando predomina el lado derecho para un miembro del cuerpo (por ejemplo, la mano) y el lado izquierdo para otro miembro del cuerpo (por ejemplo, el ojo) estaríamos hablando de una lateralidad cruzada.Esto hace que el procesamiento de la información desde que entra por las vías sensoriales hasta que sale por las vías de salida motoras haga un mayor recorrido entre ambos hemisferios cerebrales.

Pongamos un ejemplo para entenderlo más fácilmente. Dicho de forma muy simplificada (ya que en el cerebro la distribución de funciones no es tan tajante como lo explicamos aquí) pero para poder entender más fácilmente de qué trata esto de la lateralidad cruzada…. Supongamos que tenemos un niño diestro cuyo ojo dominante es el izquierdo. La información visual será recogida de forma mayoritaria por el hemisferio derecho, que la analizará y la tendrá que trasvasar al hemisferio izquierdo para generar una respuesta motora mediante la mano dominante derecha.

Este trasvase de información se realiza gracias a la gran labor del cuerpo calloso, que es una estructura formada por fibras nerviosas que conecta la información entre ambos hemisferios. Para mi esta es la clave de si una lateralidad cruzada afecta a la vida escolar de un niño o no. Si este cuerpo calloso es muy ágil y activo, la información se cruza de un hemisferio a otro sin que esto suponga un problema. En cambio, si el cuerpo calloso está poco activo o bloqueado, costará mucho esfuerzo unir toda la información para procesarla adecuadamente y entonces es cuando esa lateralidad cruzada se manifestará en lentitud en el aprendizaje.

Hasta aquí sería un poco la información “de andar por la calle” sobre la lateralidad cruzada. Pero parece ser que esto del procesamiento cerebral y las dominancias no es tan sencillo como lo explicado anteriormente. Y de aquí surgen las controversias en el mundo de la lateralidad y el aprendizaje escolar entre los diferentes profesionales.

¿De qué controversias hablamos? Por una parte, la dominancia visual es mucho más compleja que determinarla simplemente aludiendo al ojo empleado al mirar por el caleidoscopio. Nuestra vía visual es muy compleja. Desde que se forman las imágenes en la retina hasta que llegan a la corteza cerebral visual, la información visual pasa por una serie de cruces que hace que llegue a los dos hemisferios cerebrales (aunque en diferente proporción). Es decir, si utilizamos los dos hemisferios cerebrales para procesar la información visual global, ¿por qué tenemos que valorar la dominancia atendiendo a la preferencia de utilizar solo uno u otro ojo? Estamos valorando una situación que no es real, ya que al leer y al escribir utilizamos los dos ojos a la vez, es decir, la visión binocular.

Pero si queremos determinar esa dominancia visual, ¿En cuál nos basamos? ¿En la dominancia motora del ojo “que tiene más fuerza”? ¿En la dominancia sensorial que dicen los estudios científicos puede variar dependiendo de si la valoramos en visión de lejos o de cerca? Es decir…un jaleo.

Yo particularmente y desde mi práctica profesional, pienso que una lateralidad cruzada es un factor de riesgo ante una dificultad de aprendizaje. En mayor o menor medida supone una compensación a un camino que no es el “natural” y esto puede influir más o menos en el aprendizaje. Si ya lo consideramos como factor de riesgo, ante un niño con una lateralidad cruzada deberíamos seguirlo muy de cerca y ayudarle en su aprendizaje escolar…pero ¿Cómo?

En próximos episodios…Qué hacer con una lateralidad cruzada y cómo lo tratamos desde Ikusi Lateralidad…

¡Nos vemos!! Gracias por haber llegado hasta aquí después de tanta información…

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